Mi vida aquí transcurre entre la felicidad, el desconcierto y la indignación. Me paro hoy delante de una tienda turística y me quedo perpleja al ver la postal que he puesto debajo. La cojo y detrás leo: “Un niño curioso. Marcapata. Qosqo”. No sé que pensareis, pero yo percibo otras cosas en la mirada del niño que curiosidad. Parece ser que la pobreza vende y que hay turistas interesados en comprar semejante estampa. Lo que no sé, es si se la enviarán a sus amigos, la pondrán en su albúm de viajes junto a la foto del Matchu Picchu, o la colocarán al lado del marco de la Primera Comunión de sus hijos para recordar lo afortunados que son. Me gustaría también saber, cuánto dinero va a recibir la familia del niño por cada postal que se compre. Si el fotógrafo o la empresa responsable leen esto alguna vez, que me escriban y me lo expliquen. En ningún lado dice que se trate del proyecto de alguna ONG, pero si fuera así, tampoco entendería que una niña sucia y despeinada se convierta en souvenir turístico. Se me ocurren un montón de imágenes más positivas de este país que llevarte en la mochila.
Lo fuerte es que ésta no ha sido la única postal sobre el tema que he visto, había muchas más con escenas supuestamente pistorescas de grupos de niños andinos de mirada perdida, que por vergüenza no he querido fotografiar ni comprar. Parta de quien parta la inciativa, me parece que ésto sólo sirve para dar, una vez más, una visión sesgada de los países en vías de desarrollo y una injusta imagen de Perú.Sencillamente obsceno.
Este blog cuenta una
historia, mi vida en Perú y lo que pasó después, puedes leerla toda desde elINICIO
Cuando llegué al barrio en el que vivo por primera vez, se me pasaron por la cabeza muchas cosas. La primera fue ¿a dónde he ido a parar? En casi todas las guías que había leído se habla de Barranco como el barrio "bohemio de Lima", un lugar que sin duda hay que visitar por sus atractivos turísticos, locales de marcha, y por su arquitectura colonial.
En el momento en que caminaba por las calles por primera vez, asimilando el que iba a ser mi nuevo entorno, me dí cuenta que podía tirar a la basura la guía Lonly Planet que llevaba un mes leyendo y empezar a hacer mi propia guía mental y visual. Perú es un país demasiado grande como para explicarlo en 400 páginas, las guías son para turistas,viajeros de paso, y yo no lo soy, porque esta es mi casa ahora y tengo tiempo y ganas de ver todos los detalles que hay en ella.
Si eres un turista, sólo con leer la breve descripción que viene en la guía sobre Barranco, te harás una imagen aproximada de lo que debe ser el lugar,le pones una cruz en tu bien programado viaje y decides el día que lo visitarás. El problema es que todo este proceso, lo realizarás con tu mente europea, esa que ha viajado a París, a Praga, Londres,Berlín,Roma,Barcelona..., visitado muchos "barrios bohemios" y visto demasiada arquitectura de todos los siglos habidos y por haber. Pero este es otro continente, con otras circunstancias y con unos valores diferentes desde todos los puntos de vista. Deberás reprogramar tu mente entonces, o más bien vaciarla para poder disfrutar de lo que tus ojos ven y poder valorarlo dentro de ese contexto. Si esperas algo parecido a lo que ya has visto en Europa Barranco te decepcionará.
Hace unas semanas conocí a un chico de París que estaba concluyendo su viaje de un mes por Perú, y me decía que le había decepcionado bastante el país. Yo estaba muy sorprendida con su afirmación pero hablando un rato más con él, llegué a la conclusión de que su único problema (además de que era parisino, que no es poco...!)era que había seguido la guía al pie de la letra. No tenía ni idea a dónde venía y le sorprendió la pobreza y "la falta de belleza" de los edificios de las ciudades que había visitado. "Esperaba más" según sus propias palabras, y encima tuvo el valor de comparar este viaje con el que había hecho el pasado año a Japón cuya ciudad, había cumplido sus espectativas con creces.
A mí tampoco me ayudó mi guía para conocer Barranco, ha sido paseando por sus calles, dejándome llevar en ellas y viendo como vive su gente que he empezado a amar el lugar en el que tengo la oportunidad de estar viviendo. Barranco es un barrio grande, pintoresco, tiene urbanizaciones privadas con vistas al mar y edificios casi en ruinas, puedes ver casas de cemento y ladrillo al lado de otras recien pintadas, y sobre todo tiene mucho, muchísimo color. Disfrutarlo requiere al menos una jornada completa porque también hay solitarios museos que merece la pena visitar como el de Pedro de Osma. la visita guíada que debía durar un ahora se conviertió en una amena charla de casi tres horas,con la guía quien me enseñó muchas cosas sobre el pasado histórico de Perú.
Pero lo mejor de mi barrio en limeño es andar y meterse entre sus recodos, entrar en las tiendas, comprar a los vendedores callejeros y huir de todo lo turístico. Pasear cerca del mar,acercarse al estadio Chipoco a ver que cursos hay este trismestre, entrar en LA NOCHE, para ver su agenda de conciertos, mojarse en definitiva de su increíble y diversa vida cultural.
Si estás pensando en vivir en Perú, te diré "sí" Barranco es el mejor barrio para quedarse.
El desierto es el paisaje más hipnotizador que visto en mi vida, da miedo y paza partes iguales dependiendo del estado emocional en el que se encuentre el viajero que lo contempla. Quizás sea esa la razón por la que me embelesa. Contemplando las dunas amarillas de Ica por momentos quería regresar a la ciudad ante el temor de perderme allí. Creo que son preguntas que se le pasa por la cabeza a todo el que ha viajado al desierto: ¿Qué haría si me pierdo aquí? ¿podría llega a la ciudad sin morir de sed? El instinto de supervivencia empieza a funcionar, la dopamina se activa y cuándo has acabado el viaje sólo piensas en regresar otra vez.
Para llegar hasta las dunas cogímos un buggy en la Huacca China, pequeños oasis entre las dunas, y que hoy está rodeado de tiendas, hoteles y restaurantes turísticos. Sí, recontraturístico que dirían los peruanos, pero merece una visita porque también tiene una zona populardónde la gente del lugar va a sofocarse del calor y a practicar el sandboard. El agua está verde, sucia y estancada, con papeles y objetos no identificados flotando cerca de la orilla, no verás a pulcros occidentales meterse dentro, pero no será por faltas de ganas. Elinvierno aquíes de 30 grados, y por una vez sentí que estaba viviendo el verano de España.
Elbuggy nos paseó por las dunas durante 20 minutos a una velocidad que no quiero saber. La más alta montaña rusa del mundo es un tiovivo al lado de la experiencia de montar en estos coches. Sólo pensar que ese trasto pudiera volcar a la velocidad a la que iba, ya me ponía el corazón a mil por hora. Cuando paramos diez minutos para ver el paisaje, aún se me salía por la boca. Pero sólo por llegar hasta allí arriba y contemplar las dunas, ya había merecido con creces la pena el sobrevivir a ese pánico.
El horizonte estaba dividido por una nítida línea que separaba la arena amarilla del cielo. Fue contemplarlo y querer morir allí mismo, me tiré en la arena y besé el suelo, ese suelo siempre es puro, nunca pisarás la misma arena dos veces porque ésta está siempre en continúo movimiento.
Reserva de Paracas
El día anterior ya habíamos visto huir ante nuestra presencia a los flamencos rojos y blancos inspiradores de la bandera peruana, en al Reserva de Paracas. Hicimos la excursión con un simpático guía peruano y un niño, el cual no sabría precisar si era su nieto o su hijo, pero que hizo las deliciasde todos los que viajamos con él. En la reserva de Paracas pude ver todos los colores que puede tener el desierto, rojo, gris, marrón, rojo... escuché atentamente el ruido de las olas. Con sólo mirar su devenir ya te hacían tambalear de vértigo.
No habían pasado ni 24 horas de nuestra experiencia en Ica, y mis ojos ya estaban contemplando el tercer y último paisaje desértico de nuestro viaje, el de Nazca.
Allá fuimos con la intención de contemplar desde algunos miradores las inescrutables líneas y dibujos trazados en las pampas de Jumana en pleno desierto. No era gran cosa lo que podías ver desde esa altura, porque para disfrutarlas en toda su inmensidad, tienes que coger uno de esos vuelos que en temporada alta cuestan 120 $ para turistas. Decidimos no hacerlo y “conformarnos” con las vistas de los miradores. Esta elección no pudo ser mejor.
En algunos momentos de mi vida he visitado lugares dónde he sentido ciertas sensaciones que han transformado a ese lugar en algo significativo para mí. Yo les he puesto la etiqueta de "místicos", por lo que de espiritual y contemplativo tiene el término, omitiendo lo esotérico y todo sentido religioso.
Los alineamientos de Carnac en la bretaña francesa, la catedral de Gante en Bélgica o la de Chartes en Francia son algunos de estos lugares en los que me he sentido especialmente bien. Ahora le sumo el del desierto de Nazca. Hay muchas teorías sobre el porqué los hombre que habitaban esa zona hace 2000 años decidieron realizar esas líneas casi perfectas, y unos dibujos que hoy parecieran hechos por una mano infantil. Algunas de estas teorías son tan bizarras como que fueron hechas por extraterrestres o para comunicarnos con ellos.
Haya dibujos o no, debajo de esas tierras se encuentran las placas tectónicas de Nazca y la Americana que friccionan a menudo produciendo pequeñísimos movimientos de tierra que liberan la energía acumulada en ella, lo que la convierte en una zona de granenergía magnética. Está claro que la cultura Nazca tuvo los medios suficientes como para conocer este hecho. Estas líneas y dibujos no fueran realizadas en ese lugar al azar.
El tercer y último mirador al que fuimos no eran si no dos montículos desde los cuales podías divisar docenas de líneas perfectas. El espectáculo visual que el paisaje ofrecía era tal, que el ruido de los coches que pasaban por la carretera panamericana, no enturbiaba en absoluto la sensación deestar contemplando una “nada” indescifrable en el horizonte.
Me hubiera gustado quedarme durante horas allá arriba. Tal vez lo haga antes de dejar este país.
Líneas de Nazca
Me gustó el desierto por su silencio y porque representa la ausencia de todo, porque subida en lo alto de un montículo puedes percibir la redondez de la tierra, y porque sé que algún día todo resto de suelo fértil y húmedo desaparecerá para convertirse en aridez.
Desierto de Nazca
Cementerio ilegal a las afueras de Ica
Dunas de Ica
Si quereis saber más sobre que lugares maravillosos podeis conocer en Perú visita estos post:
Hubo un momento en las primeras tres semanas de mi estancia aquí, en el que llegué a creer que nunca podría sentarme a meditar en esta ciudad. Podéis imaginar que no es por otra cosa que por el ruido infernal y persistente al cual ya estoy empezando a habituarme. He conseguido aceptar el hecho de que, probablemente en el tiempo que me queda en Lima, no disfrutaré de ningún periodo de más de dos minutos de silencio. Por eso, para mí encontrar una shanga ha sido doblemente importante, por lo que supone sentarte a meditar en grupo, y porque el nivel de ruido en la sala es mucho menor (pero no inexistente, no os creáis…) La cuestión es que hay una variada representación en Lima de grupos y tradiciones budistas con quien te puedes reunir cada semana para hacer la práctica de la meditación.
El único problemaes queen esta ciudad, a veces es difícil llegar a ciertos lugares, y otras no es recomendable andar de noche por ellos… los centros de meditación están dispersos por varios barrios, algunos de los cuales no conozco todavía. Pero cosas del destino, un día andando por el mio de manera casual, me encontré con un cartel que anunciaba una charla con una maestra budista de la escuela tibetana Kagyu (tradición de la cual yo no conocía nada). Fuí a ese encuentro, y aunque sus enseñanzas no me aportaron más de lo que ya sabía sobre el tema, pude enterarme de que existía un grupo que ¡se reunían los lunes y jueves cerca de mi casa!. Asi fue como de pronto me vi escuchando mantras en tibetano que no entendía y leyendo y analizando el Sutra del Corazón demasiadas veces…
Los tibetanos son así, llenos de tradiciones, ritos y jerarquías, de linajes, altares y supersticiones, usan las visualizaciones en las meditaciones y son habituales las ofrendas a múltiples deidades. Demasiado barroco para mí.
Pero mantienen la esencia de las enseñanzas, todas las tradiciones budistas lo hacen, y todas de una manera u otra, comparten las mismas prácticas aunque con diferentes nombres. En realidad le agradezco mucho a Elena que haya creado un espacio así. Ojalá hubiera más espacios abiertos a quien quiera entrar en ellos, dónde en silencio, te puedas sentar a reposar la mente sin necesidad de pagar nada. Tendrá que haberlos, y cada vez más, porque este mundo se está conviertiéndo en un lugar difícil de habitar.Necesitamos parar.
Por eso sigo yendo y tomo refugio en la shanga. El último día practicamos Chenrezig, la práctica de la compasión budista. Yo no canto los mantras a excepción de Om ni padem om, y sólo hasta que me canso de repetir, por el motivo que ya he dicho, no soy capaz de empatizar con ese tipo de práctica, me recuerda en cierta forma a los rezos del catolicismo y yo no quiero adormecerme con esos cantos, asi que sólo cierro los ojos y escucho. Pero Chenrezig resulto tan intensa como metta, la práctica del amor universal de la tradición Theradava. En ella, deseas paz, salud y felicidad a todos los seres vivos, empezando siempre por tí mismo y acabando por las personas que más te importan. Es imposible explicar aquí la profundidad de estas prácticas y las emociones que puedes alcanzar en ellas. No es una cuestión de creer o no en lo que estás haciendo, ni de ser más o menos espíritual, tiene más que ver con la química que se genera en un lugar dónde un número suficiente de personas están sintiendo lo mismo, ¿acaso no ocurre en un estadio de futbol, en un entierro o en un concierto de música? Siempren siento ganas de llorar...
Zen
Pensé también en visitar el Dojo Zen,la meditación Zen me parece más profunda, pero no está exenta de rituales: que si entra con el pie derecho, que si mantén la postura de medio loto, la espalda bien recta, las manos a la altura del vientre unidas por los pulgares. Me gusta la tradición Zen más que la tibetana pero su dojo en Lima estaba lejísimos de mi casa y simplemente no supe llegar. Además siempre te cobran dinero por la práctica,sólo cinco euros, pero las enseñanzas y los espacios para compartirlas deben ser donados y ofrecidos sin coste alguno, si no, dejas a gente fuera y además puedes crear desconfianza en quien se acerca a ello por primera vez.
Por fín vipassana...
El jueves pasado tuve una sensación curiosa en el momento en que hablaba con David, Acababa de llegar a su casa por primera vez, una casa grande y bonita en uno de los mejores barrios de Lima. Sobre la chimenea había una discreta imagen de buda. Hablamos de la meditación vipassana y sobre comida, sobre cómo hay algunos alimentos que estropean tu cuerpo y tu mente. En España nunca hubiera entrado en la casa de un desconocido a meditar. Este pensamiento que apareción de pronto en mí en medio de la conversación, me inquietó, ¿que coño hacía en esa casa desconocida a las ocho de la noche en una ciudad que todavía era inhóspita para mí? mi imaginación se disparó,porque hay un lado malvado en todos que intenta joder lo más puro y simple de nosotros, lo bueno es que si estás mentalmente sano no tienes que hacer muchos esfuerzos para controlarlo.
Entonces empezó a entrar gente, y todo me pareció perfectamente normal. Hablamos de mí, del frío de Lima y del calor de España. Apartamos la mesa, cogimos cojines, nos sentamos, las luces se apagaron y la voz profunda de Goenka empezó a sonar en la cadena dando sus indicaciones con precisión. Había muchas cosas dentro de mí ese día, además meditar por primera vez en un lugar con gente que no conoces es extraño. No llegué a relajarme del todo, pero pude verlo al menos. No sentía dolor, ni alegría, ni miedo, pero los pensamientos no paraban, haciendo más ruido en realidad que el que hacen todos los coches que pasan por mi calle juntos. Alguien encendió las luces de pronto, y todo el mundo se puso a recoger . Había pasado algo más de una hora, pero yo hubiera seguido más, mucho más tiempo, hasta ver toda imagen desaparecer. Eso es vipassana. Sólo siéntate, cierra los ojos y observa, no importa cuántas imágenes, pensamientos, dolores o sensaciones aparezcan, sólo obsérvalos, sin entrar a valorar si son buenos o malos, sin amarlos ni recharzalos. Pero quédate aquí todo el tiempo, esto es muy importante. La meditación vipassana no es ir a otro lugar, es estar aquí todo lo que puedas, bien atento a lo que surge y desaparece dentro y fuera de ti de forma natural. No mantras, no visualizaciones no alucinaciones ni viajes astrales, no metafísica, ni gurús. No hay nada que entender, ni ninguna deidad a quien amar. No vale la pena intentar descifrar que es el Nirvana, ni otros conceptos budistas, semejante grado de abstracción sólo puede alcanzarse con la práctica que consiste simplemente en ESTAR ANTENTO.
¿Qué es meditar y qué no lo es?
No es…
La meditación no es una religión.
La meditación no es un acto de fe.
La meditación no es algo misterioso.
La meditación no es para unos pocos.
...
El objetivo de la meditación no es relajarse.
La meditación no busca llegar a una experiencia metafísica.
Meditar no es separar mente y cuerpo.
...
La meditación no te cura de nada.
La meditación no es la solución.
Ni tampoco es la respuesta.
...
No meditas para sentir.
No meditas para no sentir.
No meditas para recordar.
No meditas para pensar.
No meditas para hacer méritos.
...
Meditar no es huir del mundo.
La meditación no es adormecerse.
La meditación no es apartarse y dejar de actuar.
La meditación no es conformarse.
ni luchar contigo mismo, para aplacar tus pasiones.
Sí es…
Meditar es ver.
Meditar es parar unmomento.
Meditar es darte cuenta de que ya eres feliz.
Meditar es darte cuenta de que ya estás en paz.
...
La meditación es un experimento de observación de la conducta y la conciencia humana.
La meditación es un entrenamiento de la mente.
Meditar es observar: Observación del cuerpo, de la mente y de las sensaciones.
...
Meditar
es no juzgar lo que ves, piensas y sientes cuando estás meditando. (No
es ¿por qué yo? ¿por qué a mi? ¿qué es eso que siento? ¿Por qué soy así?
)
Es mirar cómo llegan y desaparecen sensaciones, pensamientos y dolores.
Es aceptar la impermanencia de todos los fenómenos.
...
Meditación es alta concentración, atención plena.
Estar muy atentos en este momento.
...
Meditación es quietud.
Meditación es respiración.
Aquí y ahora.
...
La meditación es una experiencia personal.
...
La meditación te impele a actuar.
La meditación te despierta.
La meditación es para todos.
...
En la meditación trabajas la constancia.
En la meditación cultivas la paciencia.
Y también…
Te vuelve a conectar a todo lo que creíste estar desconectado.
Te da clarividencia.
Te vuelve compasivo.
Te aleja del miedo.
Te acerca al amor.
" La
mente es muy difícil de percibir, extremadamente sutil, y vuela tras
sus fantasías. El sabio la controla. Una mente controlada lleva a la
felicidad"